Uso y cuidados
Cuida tu Jaleo
Cada pieza de Jaleo está diseñada y elaborada artesanalmente para acompañarte durante mucho tiempo. Como todo aquello que está hecho y acabado a mano, un poquito de mimo ayudará a conservarla bonita como el primer día.
Lo último antes de salir: tu Jaleo.
Perfume, crema, maquillaje, laca… y, cuando ya estés lista, tus pendientes. Evita el contacto directo con cosméticos y productos químicos, ya que con el tiempo pueden alterar los acabados, el color o las partes metálicas de las piezas.
Uso responsable.
Una salpicadura o un encuentro accidental con el agua no supone un problema, pero tus piezas estarán mucho mejor si evitas mojarlas de manera habitual. No recomendamos utilizarlas para ducharte, bañarte o hacer deporte, ni exponerlas durante largos periodos a la humedad o al sol directo.
Trátalas con cariño.
Nuestras piezas están pensadas para disfrutarlas y son resistentes al uso cotidiano, pero evita golpes, caídas fuertes, doblarlas o ejercer presión sobre ellas. Presta especial atención a las flores y diseños con elementos más finos o volumétricos, ya que por su propia construcción requieren un poquito más de cuidado.
Después de usarlas, vuelta a casa.
Limpia suavemente tu pieza con la gamuza incluida en su packaging antes de guardarla. Te ayudará a retirar restos propios del uso y a mantener en buen estado tanto las piezas de arcilla como los elementos de acero, latón y otros acabados metálicos.
Después, guárdala en su caja Jaleo, protegida de la humedad, el sol directo y el contacto con otras piezas.
Pequeños gestos que harán que tu Jaleo siga dando mucho jaleo durante mucho tiempo.